<rss version="2.0" 
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" 
>
<channel>
<title>arnau-de-trevillac</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net</link>
<description></description>
<language>es-es</language>
<dc:subject>Moda y Belleza</dc:subject>

<category domain="http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net">llengua</category>
<category domain="http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net">catalunya</category>
<category domain="http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net">espanya</category>

<image>
	<url>http://s3.amazonaws.com/lcp/arnau-de-trevillac/myfiles/PICT361365x65.jpg</url>
	<title>arnau-de-trevillac</title>
	<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net</link>
</image>
<generator>the-shaker v0.1. More on http://www.the-shaker.com</generator>
<item>
<title>ESPAÑA, LA HISTORIA DE UN DESENCUENTRO</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/espana-historia-un-desencuentro</link>
<pubDate>2008-08-01T14:01:30+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES"><FONT face="Times New Roman"><FONT color=#000000>Decía Josep Pla que lo más parecido a un nacionalista español de derechas era un nacionalista español de izquierdas. Porque desde la perspectiva catalana, ese: “<I style="mso-bidi-font-style: normal">No ens entenen</I>” (“No nos entienden”), viene a ser la queja por algo que desde Cataluña se percibe como un rechazo, una ofensa y una imposición. El hecho de que muchos catalanes no se sientan castellanos no representa, ni mucho menos, que no se sientan españoles. No se sienten castellanos -ni vascos, ni gallegos, pongamos por caso-, por el simple hecho –simple y absolutamente natural- de que ellos son lo que son; es decir, catalanes. ¿Y que pasa, que no se sientes acaso castellanos los castellanos? ¿Entonces? “Son los españoles en general, de derechas o de izquierdas, da lo mismo, los que no nos entienden”, se piensa en Cataluña. ¿Pero que es lo que no entienden o no quieren entender, supuestamente, de Cataluña y de los catalanes, los españoles? En esto, como en todo, cada uno tendrá su punto de vista. Pero resulta evidente que el caso que nos ocupa puede contemplarse desde, como mínimo, dos puntos de vista distintos: el de los que entienden y aman España desde una perspectiva moderna –la del Estado nación-, y el de los que la entienden y la aman a partir de su primitiva tradición histórica.<o:p></o:p></FONT></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"><FONT face="Times New Roman"><FONT color=#000000><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES"><SPAN style="mso-tab-count: 1"></SPAN>De España, de la realidad que España es y representa hoy en día, hay dos concepciones vigentes, vigentes y contradictoria: la, bien podría decirse que castellana, de origen visigótico, y la, digamos que catalano-aragonesa, de origen franco. Los visigodos no conocieron nunca el feudalismo y, por consiguiente, nunca lo aplicaron; de hecho aun no se había inventado, cuando ellos se repartieron Hispania con los romanos. Los francos, en cambio, lo inventaron y lo aplicaron aquí, cuando –más de tres siglos y medio después del inicio de la dominación visigoda, y con la invasión y la ocupación árabe de por medio- se establecieron al sur de los Pirineos y crearon la Marca Hispánica. La Reconquista, que fue el origen de las diversas identidades españolas actuales –excepto de la vascuence, que es más antigua-, se vivió de forma diferente en la meseta que en su periferia oriental. Por causas puramente geográficas, pero también por una herencia histórica distinta. Asturia, León, Castilla, se sintieron herederos del reino visigodo, unitario y centralista –centralista, en realidad, de una capitalidad itinerante: Barcelona, Tolosa, Toledo e incluso Sevilla-. Navarra, Aragón y los condados catalanes, se inspiraron más bien en el modelo feudal carolingio. Castilla asimiló León, Asturias y, ya en tiempos de los Reyes Católicos, hizo lo propio con Galicia –política de doma y castración del reino de Galicia-. Aragón nunca asimiló a Cataluña, como tampoco Cataluña asimiló nunca a Aragón. Castilla reconquistó y colonizó -con castellanos viejos y nuevos castellanos asimilados cultural y lingüisticamente- la parte meridional de la península. Cataluña lo hizo en las Baleares, pero no lo repitió en Valencia. La reconquista del reino de Valencia fue una obra conjunta -de aragoneses y catalanes-, y ello trajo consigo la colonización mixta de aquel territorio, así como un fuero particular para sus nuevos pobladores -distinto del aragonés y distinto del catalán-. Con la unión dinástica de las coronas de Castilla y Aragón, y la posterior incorporación de la de Navarra al conjunto, habría de convertirse la monarquía Hispánica -guiada por la fuerza y el empuje de Castilla- en una potencia mundial de primer orden. Las cosas funcionaron y funcionaron bien para todos, aquí. El problema vino cuando la nueva monarquía empezó a incrementar su poder en base a limitar los derechos históricos de los distintos pueblos que la habían formado. A los primeros que puso en su sitio –en el sitio que a ella, a la monarquía, le convenía- fue, paradójicamente, a los comuneros castellanos, después vendrían las <I style="mso-bidi-font-style: normal">germanies</I> de Valencia; ambos casos ocurrieron durante el reinado de Carlos I. Felipe II puso en vereda a los aragoneses. Y el conde-duque de Olivares, ya en tiempos de Felipe IV, lo intentó con los catalanes –guerra de Secesión o <I style="mso-bidi-font-style: normal">dels Segadors</I> (1640-52)-. Pero no sería hasta Felipe V, que Valencia, Aragón, Cataluña y Mallorca no pasarían a ser asimiladas definitivamente y por derecho de conquista -guerra guerra de Sucesión (</SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt">1702-14)</SPAN><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES">-, a la corona de Castilla. Y ahí empezó el desencuentro. Porque lo que hasta entonces había sido una unión un tanto forzada -pero respetuosa y enriquecedora para todos-, se convirtió para unos en una ocupación militar en toda regla; hasta del escudo de la nueva España fue borrado el de la corona de Aragón –y también el de Navarra-. Desde entonces y hasta el momento presente, y no solo por causa de esa asimilación forzada, claro; pero sí también por esta causa, se han ido sucediendo aquí las guerras: guerra <I style="mso-bidi-font-style: normal">dels Carrasquets </I>(1719-21), guerra <I style="mso-bidi-font-style: normal">dels Malcontents </I>(1827), Primera Guerra Carlista o guerra de los Siete Años (1833-40), Segunda Guerra Carlista o guerra <I style="mso-bidi-font-style: normal">del Matiners</I> (1846-49), Tercera Guerra Carlista (1872-76) y, más recientemente, el desastre de la Guerra Civil (1936-39). Seis guerras, y si se cuentan la de Secesión y la de Sucesión, ocho, son ya muchas guerras. Y el problema no está solucionado, por lo menos no a gusto de todos. España es el único país de la Europa occidental –bueno, puede que Francia también, y por partida doble: el vasco y el corso-, que sigue padeciendo la lacra de un terrorismo autóctono –el importado, el de los islamista, lo padecemos todos-. Los crímenes y las extorsiones de ETA un día u otro acabaran por desaparecer. Porque el terrorismo, en una sociedad democrática, no tiene ninguna razón –política- de ser, de existir. Pero incluso el día que ETA desaparezca, las dos concepciones contrapuestas que de España tenemos ahora los españoles persistirán. Persistirán si hasta entonces no se ha hecho algo, nuevo, para fundirlas e integrarlas, a las dos, en una sola.<o:p></o:p></SPAN></FONT></FONT></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES"><FONT face="Times New Roman"><FONT color=#000000><SPAN style="mso-tab-count: 1"></SPAN>España –digan lo que digan los que llevan siglos sin querer, sin convenirles, reconocerlo- es una realidad plurinacional, pluricultural y plurilingüística. Y lo ha sido siempre; desde mucho antes, incluso, de que España misma existiera como una entidad política unida, al principio, y unificada –o pretendidamente unificada y uniformizada-, luego. ¿Qué pasaría si un día, de una vez por todas, esa realidad que existe, que está ahí, que se niega obstinadamente a desaparecer –después de haber perdido ocho guerras-, fuese legalmente reconocida, pero a gusto de todos? ¿Qué pasaría? ¿Qué pasa en Suiza? ¿Qué ha pasado en Canadá? ¿Qué pasará en el Reino Unido, con Escocia? ¿Dejaran acaso los escoceses, algún día, de ser y sentirse británicos? ¿Que Estado corre en estos momentos mayor peligro de desintegración, Suiza o Bélgica? En España, digan lo que digan los que siempre han dicho lo mismo –y firmado siempre los mismos manifiestos-, el problema identitario no está aun bien resuelto. A los herederos de la tradición visigoda les gustaría poder aplicar aquí, de una vez por todas, el modelo francés de asimilación y uniformización cultural y lingüística; mientras que a los de la tradición franca -otra paradoja de la historia- les gustaría poder aplicar, también de una vez por todas, el modelo suizo. Pero dejando a un lado el problema identitario –que no por ello deja de existir, ni de estar presente en la hora actual del antiguo desencuentro-, hay en este momento sobre la mesa otro problema, digamos que más tangible: el de la financiación –y, relacionado con él, el del nuevo Estatuto de Cataluña, cuya aprobación definitiva está pendiente aun de una sentencia judicial-. Y esto es así y siempre –desde la promulgación de los decretos de Nueva Planta (1707-16)- ha sido así: ni Cataluña, con Galicia y Euskadi, pueden imponer su concepción de España al resto del Estado, ni el resto o una parte mayoritaria del mismo, puede imponerles tampoco a ellas la suya –a no ser que sea por la fuerza de las armas-. ¿Qué hacer, pues? En realidad solo quedaría un camino: inventar una nueva fórmula que pudiera contentar, de una vez por todas, a todos; es decir, reinventar España. Que las Constituciones, al fin y al cabo, no son eternas por definición, y los Estados, tampoco -pero mucho menos, los sistemas de financiación de los diversos territorios que conforman un Estado-. Y esa es ahora la nueva –y vieja- guerra en la que estamos metidos otra vez –una prueba bien evidente de que el problema dista de estar solucionado-. Pero lo más triste del caso es que parece como si las partes no contemplaran, de momento, otra forma de poder solucionarlo que la más clásica y tradicional; es decir, el enfrentamiento. Recientemente, la prensa ha publicado dos fotografía bastante significativas -las partes buscan aliados y velan ya sus armas- al respecto: una, la que escenifica el, vamos a denominarlo acuerdo de la Moncloa, firmado entre el presidente Zapatero y Mariano Rajoy; la otra fotografía –tan antinatural como la primera, por lo menos a primera vista, pero no así si se contempla desde una cierta perspectiva histórica- es la del acuerdo al que llegaron en Valencia -auspiciados por los presidentes de las Cámaras de Comercio de dicha ciudad y de Barcelona- los respectivos consejeros de Economía de la Comunidad Valenciana y de Cataluña. Y así anda ahora eso del desencuentro… Pero como a los españoles, por suerte, imaginación no nos falta, quizás -después de ocho guerras, ¡ocho!- ha llegado ya el momento de afrontar el tema con eso, con imaginación. Con imaginación, pero también con respeto, que no con más imposiciones, con más mentiras radiofónicas y con más manifiestos firmados a favor, solo, de una de las parte presentes en el contencioso lingüístico; con fraternidad y con solidaridad, de todos, entre todos y para todos, y con realismo, que no con banderas que ondeen movidas por el viento de los sueños -y removidas por múltiples y mutuos agravios antiguos-. Quizás ya iría siendo hora, pues, de afrontar el tema desde esta otra perspectiva... ¿O aun no?<o:p></o:p></FONT></FONT></SPAN></p>
<p><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT color=#000000><SPAN style="mso-tab-count: 1"></SPAN>Para que un matrimonio funcione, ambas partes deben estar de acuerdo. No vale que una diga: “A mi ya me va bien”, si no le va bien a la otra. Para que un Estado –y más un Estado plurinacional- funcione, ocurre más o menos lo mismo. Y eso es solo posible en un caso: que todas las partes –pero todas- renuncien a algunos de sus privilegios. Antes -cuando no existía el divorció-, la parte a la que su matrimonio no le iba bien debía someterse de por vida a la otra. También antes –cuando no existía la democracia, tal como se entiende ahora-, la nación o nacionalidad a la que formar parte de un Estado no le convenía debía someterse a la que sí le convenía aquel tipo de relación de dependencia. Ahora las cosas han cambiado –y van a cambiar aun más-, y la mejor solución ya no pasa por la dependencia o la in-dependencia, sino más bien por la co-dependencia. Pero la co-dependencia no se puede imponer. Se debe pactar, y según la conveniencia de todas y cada una de las partes implicadas -que no solo de una o de la mayoría de ellas-. La vida de un ser humano es corta, comparada con la larga memoria de la historia, pero todos los españoles de la generación a la que yo pertenezco sabemos que el momento más esperanzador que nosotros hemos podido vivir fue, precisamente, el de la transición del régimen dictatorial a la democracia. ¿Que más esperanzador, para la generación actual, que poder edificar también, juntos, con respeto e ilusión, un nuevo marco de convivencia más ajustado a la realidad, más respetuoso con la diversidad y más adecuado a los nuevos tiempos? Un nuevo marco, constitucional, que nos permita a todos, sin distinciones ni limitaciones, sin prebendas ni privilegios, volver a sentirnos otra vez como en casa. En los tiempos de la unión dinástica se decía: “Tanto monta, monta tanto…” Han pasados ya más de cinco siglos, desde aquello, y otros tres, desde la Nueva Planta. ¿No iría ya siendo hora de que aquí pudiéramos volver, todos, a montar otra vez a caballo? Igual, entonces, sí se acabaría el desencuentro, con sus respectivos manifiestos y contramanifiestos.<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN></FONT></SPAN></p>
</P></P></P>]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/espana-historia-un-desencuentro#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>UN DIA D'AQUESTS</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/un-dia-d-aquests</link>
<pubDate>2008-08-01T13:53:20+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: CA; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT color=#000000>Espanya és un país solidari, i Catalunya, més. Ara, un dia d’aquests, es celebrarà la cerimònia inaugural dels Jocs Olímpics de Pequín. A la mateixa hora, a tot el món, s’encendran espelmes, milions i milions d’espelmes, en solidaritat amb el Tibet. I nosaltres aquí, com a mostra de la nostra solidaritat, n’encendrem la tira. Però què passat al Tibet, que ens hi haguem de solidaritzar? Doncs molt senzill: un dia uns senyors, a Xina, van decidir que el Tibet també formava part de Xina i que sempre n’havia format, d’ençà que el món era món i els Himalàies, Himalàies. En conseqüència, hi van enviar el seu exèrcit i van ocupar el país. Durant tots aquests anys –l’ocupació és va produir a mitjans del segle passat-, Xina ha fet al Tibet allò que sempre han fet tots els països que n’han ocupat un altre amb la intenció d’integrar-lo: fer-se amb el control de l’administració, omplir-lo de personal propi –d’això se’n diu colonitzar-lo- i procurar atreure’s el màxim nombre possible de naturals del país ocupat, convencent-los –a les bones o a les braves- de que si es deixen assimilar i passen per l’adreçador, doncs que podran gaudir de tots els avantatges de la seva nova identitat nacional, cultural i lingüística, i si no, de tots els inconvenients d’haver-se de passar la resta de llurs vides vivint com estrangers a casa seva. A nosaltres també ens ho van fer, això. Però no és pas el mateix, no; és clar! Ara, nosaltres tenim democràcia, i autonomia, i balances fiscals; que, per cert, demostren abastament fins a quin punt se’ns està obligant a ser-ne, de solidaris- Pel que fa al tema de la repressió lingüística que se’ns va aplicar –dues vegades i a consciència-, doncs resulta que això ja està superat, també. Tan superat està –tot i que pel carrer cada dia hi hagi menys gent que parli català-, que es veu que el que ara perilla aquí és en realitat el castellà, la lengua comuna, que diuen ells –però que alhora és la seva llengua pròpia-. No ho sé, però potser ens hauríem d’anar plantejant de signar, un dia d’aquest –després d’això de les espelmes-, un manifest perquè l’expansió del mandarí al Tibet deixi de córrer perill. Perquè quina tragèdia representaria, pels nous tibetans d’origen xinès, haver de ser ells els que, al Tibet, haguessin d’aprendre a parlar el tibetà? I que els tibetans originals, a casa seva i com ho havien fet tota la vida, ho poguessin seguir fent tot en el seu propi idioma; fins i tot trobar feina i treballar, i comunicar-se amb la nova administració xinesa? Seria espantós, no? Què passaria amb els drets lingüístics de les persones que, al Tibet, només parlen mandarí, perquè elles només volen parlar mandarí? Què els drets són de les persones i no dels territoris, caram!<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>Però i què passa amb els drets dels tibetans, què per ventura no són també persones, ells? Sí, és clar que sí, però és que ara ells ja tenen, també, la seva pròpia llengua comuna...<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN></FONT></SPAN>
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/un-dia-d-aquests#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>LOS DERECHOS SON DE LAS PERSONAS</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/los-derechos-son-las-personas</link>
<pubDate>2008-08-01T13:49:49+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 200%; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES"><FONT color=#000000><FONT face="Times New Roman">Sostienen, los firmantes del manifiesto a favor de la lengua común, que los derechos lingüísticos son de las personas, que no de los territorios. Piden, los dirigentes del PP, que ningún español pueda verse discriminado por motivos lingüísticos. Pero yo, que también soy español y también soy una persona, debo tener también, supongo, mis derechos lingüísticos. Y si es así, me pregunto: ¿Si para ocupar un cargo público en Cataluña no se pudiera exigir al opositor –porque atentaría contra su derecho y sería, por lo tanto, una discriminación- un cierto dominio del catalán, donde quedarían, entonces, mis derechos lingüísticos? Supongamos que un señor que no tuviera ni idea de catalán se convirtiera en juez, pongamos que de Matadepera. Supongamos que el flamante juez –no discriminado- debiese un día juzgar a un señor natural y residente en Matadepera, y supongamos que durante el supuesto juicio dicho señor respondiera a su señoría en catalán. Su señoría, lógicamente, le diría que él no lo entiende. Entonces, el señor de Matadepera podría decirle, más o menos: “No, no se preocupe su señoría, que su señoría puede juzgarme en castellano, que yo lo entiendo perfectamente bien, y como español que soy tengo además la obligación de saberlo y el derecho de poder utilizarlo, pero al tener como tengo también, como catalán, el derecho de poder utilizar en Cataluña mi propia lengua, pues prefiero utilizarla.” “¡Pero es que yo no le entiendo!”, se supone que se quejaría el juez. ¿Quién resultaría discriminado, en realidad? ¿Por qué, en esa parte de España -que no de Castilla- que es Cataluña deben prevalecer sobre los míos los derechos de alguien -no discriminado- que pueda haber accedido a un cargo público por oposición? ¿Qué no lo sabía antes, el opositor, que en Cataluña también se habla catalán? Hace ya algunos años, un gobernador de Puerto Rico fue galardonado –aquí- con un importante premio por su gallarda defensa del castellano. El mérito del mencionado gobernador consistió en obligar a los aspirantes que pretendían ocupar una plaza de juez en la isla, a acreditar un dominio suficiente del castellano. Los aspirantes norteamericanos se quejaron, porque, según ellos, esto era una discriminación. Pero nosotros -aquí, en España- premiamos la defensa que del castellano hizo aquel gobernador. ¿Qué diferencia hay en que a un juez, en Cataluña, se le exija dominar, también, el catalán? ¿O es que en Cataluña los catalanoparlantes deberíamos tener menos derechos de los que tienen los castellanoparlantes? Sí, en España los derechos son, efectivamente, de las personas –pero por los visto deberían, según algunos, ser más de unas personas que de otras-.<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>¿Que no se exige inglés, para optar a una plaza en el cuerpo diplomático? ¿Y quien se queja por ello? Pues al loro, que es lo mismo. ¿O no? ¡A ver que día me van a dar un premio a mí, por mi defensa -en España- de un idioma tan español como pueda serlo el castellano! ¿Firmamos un manifiesto?<o:p></o:p></FONT></FONT></SPAN></p>
</P>]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2008/08/01/los-derechos-son-las-personas#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>L'HERÈNCIA AMAGADA DEL CARLISME</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/25/l-herencia-amagada-del-carlisme</link>
<pubDate>2007-05-25T12:37:47+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Qui no sap ara qui van ser els carlins? Tothom sap o es pensa saber, que van ser una trepa de malànimes que es cobrien amb una boina vermella i que, inspirats en un llibre pervers -<I style="mso-bidi-font-style: normal">El liberalismo es pecado</I>, d’un tal mossèn Fèlix Sardà i Salvany-, havien intentat fer desaparèixer el ferrocarril i el telègraf, i tornar a imposar la Inquisició. Per tal de poder assolir els seus sinistres objectius, aquella colla de trabucaires es van dedicar a cometre assassinats, extorsions i tota mena de malifetes, i per si això no fos prou –que Déu n’hi do!- encara havien de fer, a més, la Guerra Civil (1936-39) al costat dels franquistes. Però com que les coses mai no són o almenys no ben bé del tot, allò que semblen ser de primer antuvi, doncs resulta que d’aquesta tèrbola història ens en podrien haver amagat alguns detalls.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"></SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Els carlins van provocar, efectivament, tres sagnants guerres civils: la Primera Guerra carlina o guerra dels Set Anys (1833-40), la Segona, dita també dels Matiners (1846-49), i la Tercera o tercera carlinada (1872-76). A les seves files hi va haver de tot, des de personatges com el comte d’Espanya fins a militars d’un comportament impecable, com ara el general Tomás de Zumalacárregui. L’exseminarista català Ramon Cabrera va ser també un bon general, però l’afusellament de la seva mare per part dels liberals l’havia de convertir en un home venjatiu i cruel, que es va guanyar amb tots els mèrits del món el sobrenom o malnom que la història li ha atorgat. Tampoc la seva fi no va ser com la del seu company d’armes basc,<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>ja que metre que aquest darrer va morir com a conseqüència d’una ferida rebuda en combat, el Tigre del Maestrat va preferir pactar amb qui havia de pactar i casar-se amb una rica pubilla anglesa, per poder-se retirar amb les espatlles ben cobertes. Un bon nombre de militar carlins van haver de fer finalment com ell, pactar, però no tots ho van fer. Entre aquests darrers, i per citar només un exemples, el del capità Ramon Vidal i Mas, que en oferir-li els seus captors el pacte els va respondre: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“La sang dels meus companys, jo no me la beuré”</I>; no cal dir que va morir afusellat.<SPAN style="mso-tab-count: 1"> </SPAN><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">El primer referent del carlisme és la promulgació dels decrets de Nova Planta (1716). És a dir, allò que va succeir a Espanya quan algú va decidir que el millor –se suposa que per a ell i uns quants- era assimilar-ho tot a Castella. Com que aquest algú era el rei Felip V i havia guanyat la guerra de Successió (1705-14), doncs dit i fet. Des d’aleshores ençà i per obra i gràcia dels esmentats decrets, Aragó, Catalunya, les Balears i València passaren a convertir-se en mers apèndixs de Castella. I no hi va fer res que aquí i a partir d’aquell moment, la gent comencessin a dir-ne, de la comuna –la comuna on un hom va a fer les seves necessitats fisiològiques- <I style="mso-bidi-font-style: normal">can Felip</I>. Els defensors del nou ordre es van aplicar d’allò més en implantar-lo i, per tal d’atreure’s les classes dirigents de les nacions assimilades, els hi van obrir els mercats de les colònies d’ultramar; privatius fins aleshores de Castella-Lleó. El centralisme borbònic, a partir ja de Carles III, va aportar una nova prosperitat econòmica al país i, alhora, allò que s’havia de convertir en aquella actitud de la que Àngel Guimerà se n’havia de plànyer amb dolgudes paraules: <I style="mso-bidi-font-style: normal">”Catalunya, dolça mare, no et sento els glatits del cor. Qui t’ha vist i qui et veu ara! Un temps lluitant per l’honor; avui, amb fang a la cara, cercant només grapats d’or!”</I> Però no tothom s’hi va vendre, a l’or fàcil d’allò que se’n va dir fer les Amèriques, ja que també hi va haver gent que -arruïnada o no- va romandre fidel a la seva terra, a la seva identitat i als seus principis.<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Un altre dia, un altre rei va decidir promulgar la Pragmàtica Sanció (1830), és a dir, una llei que venia a derogar la llei sàlica, segons la qual les dones no podien heretar directament la corona. Aquesta llei s’havia seguit sempre d’una manera escrupulosa a l’antiga Corona d’Aragó, però no així a Castella –en això més progressista-, que en el passat ja havien tingut una reina, Isabel I la Catòlica. Però com que durant el regnat d’aquest altre rei, Ferran VII el Desitjat, havien passat moltes coses, no seria just culpar, només, del que havia de venir al plet dinàstic. Mitja Espanya, incloent-hi també mitja Castella, ja que de fet el primer crit de Vista Carles V! es va llançar a Talavera de la Reina -que ja és coincidència-, es va revoltar contra el testament del Desitjat. Els uns defensaven els drets d’Isabel II, filla i hereua del rei difunt, mentre que els altres, els revoltats, defensaven els de l’infant Carles (V) Maria Isidre –que d’aquí els ve el nom de carlins-. Havia nascut, doncs, i d’una manera oficial, el carlisme; que mai no havia d’oblidar el seu primer referent. Marià Vayreda, a <I style="mso-bidi-font-style: normal">Records de la darrera carlinada</I> (1898), justificava així la seva adscripció a la causa: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“...era una nota aguda que ressonava com un toc de corneta en mig d’aquell estat de postració i d’enviliment en que la corrent centralista i castellanitzadora ens havia enllotat, arribant-nos a fer perdre fins la noció del nostre propi ser i renegar de nostres passats.”<o:p></o:p></I></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Però més que no pas en les conseqüències de la Nova Planta o bé en la Pragmàtica Sanció –tot i que també, naturalmet-, els antecedents més immediats del carlisme s’haurien de buscar en els enfrontaments que d’ençà del retorn de Ferran VII a Espanya, un cop acabada la Guerra del Francès (1808-14), i fins a la seva mort (1833) és van anar produint. A grans trets, allò que es dilucidà aquí fou la supervivència dels valors i privilegis de l’Antic Règim o la implantació i consolidació d’un nou ordre; és a dir, absolutistes contra liberals. Però tot i ser també així, no va ser només així, ja que en la confrontació hi havia ben present una forta càrrega de lluita social. De manera que quan Manuel María González, un modest administrador de correus de Talavera de la Reina, va llançar el seu crit de Visca Carles V!, els odis, les tensions i les frustracions acumulades van esclatar. Emma Fernández del Pino, en el pròleg que va fer a <I style="mso-bidi-font-style: normal">Carlismo y música celestial</I> (1978), de Francisco J. Larrainzar, ens fa aquesta refexió: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“Lo que supuso la desamortización está bastante claro. El pueblo se levantó porque estava amenazada su condición de pueblo y de pueblo libre, y porque el ser libre consistía mantener un sistema de vida en libertad donde todos participaran de las decisiones que les incumbían a todos y donde la economía se apoyaba en esas decisiones. Todo esto podía suponer un freno para el ya naciente capitalismo, en muchos casos una barrera infranqueable. Esta es la otra cara de la desamortización, la que se ha ido ocultando. Mientras que aparecía como una medida progresista, en realidad fue el origen de los latifundios y las especulaciones industriales que, a su vez, colaboraron y sostuvieron, decididamente, la dictadura del general Franco, ya en este siglo.”</I> Karl Marx, molt abans, ja havia escrit -al New York Daily Tribune (1854)-: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“El carlisme no és només un pur moviment dinàstic, com s’afanyen a dir i mentir els ben pagats historiadors liberals. És un moviment lliure i popular en defensa de tradicions molt més liberals i regionalistes que l’absorbent oficialisme liberal, ple de capsigranys que copiaven la Revolució Francesa. Els carlins defensaven les millors tradicions jurídiques espanyoles, les dels furs i les Corts legítimes que trepitjaren l’absolutisme monàrquic i l’absolutisme centralista de l’Estat liberal. Representava la pàtria gran com la suma de les pàtries locals, amb llurs pecularietats i tradicions pròpies (...) El tradicionalisme carlista tenia unes bases autènticament populars i nacionals: pagesos, baixa noblesa i clergat menut, en tant que el liberalisme estava representat en el militarisme (les noves classes comerciants i agiotistes), l’aristocràcia latifundista i els interessos secularitzats...”</I><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">La Tercera Guerra carlina –que va ser en la que Vayreda va participar- va acabar, no cal dir-ho, com havien acabat les dues anteriors, i de ben segur que pels mateixos motius. Segons Robert Vallverdú i Martí, en <I style="mso-bidi-font-style: normal">El tercer carlisme a Catalunya (1868-1875)</I>, publicat a <I style="mso-bidi-font-style: normal">El carlisme. Llums sobre un passat amagat </I>(2006): <I style="mso-bidi-font-style: normal">“Els esdeveniments demostren, una vegada més, que vèncer un govern mitjantçant escamots, sense altres armes que les robades als enemics ni altres recursos econòmics que les contribucions imposades al poble, és pràcticament impossible. Malgrat comprendre la fogositat i l’esperit de sacrifici dels guerrillers i la seva valentia, guanyar la guerra era una empresa excessiva per les seves forces. Els carlins no foren vençúts militarment en lluita; la seva derrota fou comprovar com després de tres anys d’esforços i mantenir viva la flama del seu ideari, a excepció del País Basc i Navarra, la resta d’espanyols no els seguiren en la lluita..”</I><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Tot i amb tot, les reivindicacions foralistes van continuar. En un suplement adjunt al número 151 de Lo crit de la pàtria, publicat en temps ja del pretendent Carles VII (1887-1909), s’hi poden llegir coses com ara les que segueixen: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“La incorporación del Principado de Cataluña, lo mismo que la de los demás Estados del reino de Aragón, Mallorca y Valencia, a la corona de Castilla, es por vía de una unión federativa que le permite conservar su antigua naturaleza, así en leyes y privilegios como en territorio y gobierno (...) El rey de Castilla no puede ser reconocido por conde de Barcelona si antes no jura en las Cortes generales de Cataluña guardar y defender los fueros y privilegios del Principado (...) La recaudación y administración de tributos están al cargo de la diputación general de Cataluña (...) No hay quintas en Cataluña. Todos los habitantes son soldados de la patria y deben tomar las armas cuando aquélla se halle en peligro, ya sea por invasión extranjera, ya por verse amenazada en sus fueros y privilegios (...) En la administración de justicia todos los jueces y oidores de audiencia serán naturales del país (...) Los empleados y militares deben ser también del país...”</I> I encara, més cap aquí, just, però molt just abans de l’adveniment de la II República, l’aleshores pretendent carlí, Jaume III (1909-31), va fer públic un manifest (23 d’abril del 1931): <I style="mso-bidi-font-style: normal">”Si la voluntad popular, libremente expresada, se pronuncia a favor de la República, yo pediría a los monárquicos que colaboren en la obra inmensa que es construir la federación de la nueva España.”</I> El poder és, en veritat, un acte de servei, que no un privilegi, però no tothom -ni tots els carlins tampoc- no ho entenien com<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>ho va entendre Jaume III.<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Instaurada la República, les diverses fraccions del carlisme s’agruparen en un sol i únic partit ultraconservador, la Comunión Tradicionalista. A <I style="mso-bidi-font-style: normal">La estafa sangrienta</I>, un<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>treball publicat a la revista El Federal (abril del 2006), se’ns explica així, aquesta gir inexplicable: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“...el rey Don Jaime, que acepta en el famoso manifiesto la voluntad popular, fallece</I> oportunamente<I style="mso-bidi-font-style: normal">, de un imprevisto infarto, en el siguiente mes de octubre. Ello facilita que con el nuevo titular dinástico, el octogenario Don Alfonso Carlos, de provada mentalidad reaccionaria, los anteriores intentos de entrada de elementos integristas y alfonsinos en el partido fructifiquen definitivamente (...) La conspiración para derribar la República, por cualquier medio, sería un hecho (...) Pero no es hasta el año siguiente que Fal declara sin disimulo alguno las verdaderas intenciones de aquella coalición integrista-alfonsina que controlaba el partido, al afirmar que </I>cuando no es posible ejercer el derecho a través del parlamento, este debía expresarse por acciones extraparlamentarias<I style="mso-bidi-font-style: normal">, afirmación que se hacía ante una formación paramilitar –ya en 1932, sin esperar a conocer el verdadero rumbo de la República casi recién instaurada- de requetés uniformado.”</I> Posteriorment, les intencions de Fal Conde es fan encara més paleses. Segons la mateixa font citada: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“...en la</I> (concentració)<I style="mso-bidi-font-style: normal"> de Montserrat, noviembre de 1935, ante militantes uniformados Fal ratifica sus intenciones con total claridad:</I> Si la revolución quiere llevarnos a la guerra, habrá guerra...<I style="mso-bidi-font-style: normal">” </I>I tal com era d’esperar hi va haver guerra, en la que els carlins hi van participar al costat –també com era d’esperar- del revoltats, però enquadrats, això sí, en unitats específiques: els terços de requetès. Franco, però, tan aviat com va poder els hi havia de mostrar, als carlins, el paper que els hi havia reservat: el 1937 va decretà la unificació entre Falange Española, la Comunión Tradicionalista i un grup minoritari castellà anomenat Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas, creant una mena de poti-poti polític que va fer batejar amb el nom de FET y de las JONS. En negar-se el propi Fal Conde i Xavier de Borbó Parma, hereu del pretendent Alfons Carles I (1931-36) -que havia mort a Viena per causa d’un accident de tràfic-, foren tots dos expulsats de l’Espanya nacional.<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Després de la guerra vingué la pau, és clar, aquella llarga i tètrica nit que tothom –fins i tot el carlisme residual- va haver de passar com va poder. Tot i amb tot, encara hi havia defensors de la causa que no havien renunciat a llurs principis. Melcior o Melchor Ferrer, sens dubte que un dels grans historiadors del carlisme, es definia a si mateix –el 1946- amb aquestes paraules: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“Por si los carlistas jóvenes no me conocen, debo presentarme. Nunca fui integrista, ni fui minimista, ni fui mellista, ni fui de la Unión Patriótica, ni fui cruzadista, ni fui ni soy de FET. Ni alfonsino ni juanista. Carlista soy, carlista desde mi mocedad a las órdenes de Carlos VII el Grande; carlista al servicio muy cerca del caballeroso Jaime III, carlista bajo el recto Alfonso Carlos, carlista en la disciplina del nobilísimo Príncipe Regente Don Javier de Borbón Parma.”<B style="mso-bidi-font-weight: normal"><o:p></o:p></B></I></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Mort Franco i reinstaurada la democràcia, en el marc de les celebracions dels actes de Montejurra de l’any 2006 i en l’acte concret d’homenatge que es va fer als excombatents de la Guerra Civil, el secretari general federal dels carlins, Evaristo Olcina, es va dirigir així als presents: <I style="mso-bidi-font-style: normal">“Aquí mismo hay veteranos de varios tercios, pues bien os voy a dar unos datos estremexedores de tan solo dos de tales unidades: el de Lácar tuvo más de mil muertos y centenares de heridos; el laureado de Montserrat, del que también hoy aquí nos honra con su presencia un voluntario, de un total de 1985 combatientes tuvo 319 muertos y 633 heridos, debiéndose reorganizar más de una vez a causa de tan importantes bajas. Nadie como los voluntarios carlistas. Pero también mártires, porque pese a tan descomunal sacrificio y a ser utilizados como insustituibles fuerzas de choque, quienes dirigían la sublevación los marginaron, los ignoraron y hasta los despreciaron porque, como carlistas, eran incompatibles con el capitalismo y el centralismo de quienes se habían hecho con el poder, y enemigos de la dictadura que se estaba implantano. Fueron víctimas, en defensa de sus propias creencias, de los intereses caciquiles de quienes siempre fueron sus enemigos.”</I> I fins aquí, històricament parlant, només una objecció: el nombre de morts del terç català de Nostra Senyora de Montserrat no van ser en realitat 319, sinó 318; però és que ells hi compten també un seu company francès, de nom Pierre, que havia de morir poc després d’acabada la guerra lluitant a França, enquadrat a les files de la resistència –farcida d’excombatents republicans espanyols- contra els nazis. I això, que d’entrada podria semblar d’allò més contradictori, potser no en resulta tant si es para esment en que<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>Xavier I de Borbó Parma (1936-77), acusat també de pertànyer a la resistència francesa, va ser fet presoner per la Gestapo, deportat i internat al camp de concentració de Dachau.<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: CA; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Vist tot plegat des d’ara, què ens en deu quedar, dels carlins i del carlisme? Quina ha estat, en realitat, la seva herència amagada? S’entén que al marge de les seves contradiccions i dels seus greus errors que, val a dir-ho, han estat molts i de molta consideració. Segons i com es miri, ara ja només ens en queda una cosa, però una cosa prou significativa potser, i més encara en els temps que ens ha tocat de viure: el seu codi. Perquè, equivocats o no, ells tenien un codi. Miguel de Unamuno es preguntava: <I style="mso-bidi-font-style: normal">”¿Cuándo se estudiará con amor aquel desbordamiento popular que trascendía de toda forma? ¿Cuántas cosas cabían en los pliegues de aquel lema Dios, Patria y Rey...? Lo encasillaron y formularon y cristalizaron y hoy no se ve aquel empuje profundamente laico, democrático y popular, aquella protesta contra todo mandarinato, contra todo aristocratismo y centralización unificadora.” </I>Es diu que per als antics cavallers aquell que guanyava un combat era, al cap i a la fi, el cavaller que no se’n sortia tacat. Però els antics cavallers, ja sé sap, a més a més de ser més aviat poc pràctics, sempre han estat absolutament passats de moda, i cada dia que passa ho estan més... On deu haver anat a parar, ara, aquell antic esperit que el carlisme, amb tots els seus defectes, equivocacions i desviacions -però també amb les seves virtuts i el seu immens sacrifici-, ens va intentar preservar i transmetre? </SPAN></p>
</P></P></P></P></P></P></P></P></P></P>]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/25/l-herencia-amagada-del-carlisme#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>EL TUDÓ I LA PEDRA</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/25/el-tudo-i-pedra</link>
<pubDate>2007-05-25T12:00:33+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><STRONG><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">UNA NOVEL·LA ESPECULA AMB ELS ORÍGENS DEL CASAL DE BARCELONA. “EL TUDÓ I LA PEDRA” VINCULA ELS REIS DE LA CORONA D’ARAGÓ AMB EL SANT GREAL<o:p></o:p></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Natàlia Borbonès</SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"></FONT></SPAN></STRONG></SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><STRONG><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">EL PUNT Camp de Tarragona i les Terres de l’Ebre<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Tarragona (9 d’abril del 2007)</SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"></SPAN></STRONG></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt">
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">La vinculació dels orígens dels comtes reis de l’antiga corona d’Aragó amb el Sant Greal i, en conseqüència, amb Jesucrist, és l’enigma que planteja la novel·la <I style="mso-bidi-font-style: normal">El tudó i la pedra</I>, que ha publicat el segell reusenc Pragma Edicions. El seu autor, Arnau de Trevillac (pseudònim), ha bastit una obra ambientada en els segles XII i XIII a Catalunya i Occitània, i on, al costat de personatges ficticis, n’apareixen altres de reals com ara Arnau de Vilanova, Ramon Llull i els reis del Casal de Barcelona.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">En conversa telefònica amb El Punt, ja que l’escriptor desitja conservar l’anonimat, Trevillac ha explicat que la seva novel·la, que ha subtitulat <I style="mso-bidi-font-style: normal">L’enigma de la Sang Reial del Casal de Barcelona</I>, “respecta escrupolosament el context històric dels fets que narra”. Una altra cosa és la solució a l’enigma que planteja, “que podria ser veritat o no. Com a mínim, ells s’ho van creure”. Que els comtes de Carcassona eren descendents d’un rei merovingi i, en conseqüència, també ho eren els del Casal de Barcelona, és un fet històric, segons Trevillac. Ara bé vincular aquests orígens merovingis amb una suposada descendència de Maria Magdalena i Jesucrist, és entrar de ple en l’especulació, com admet el mateix escriptor. Una especulació que en els últims anys ha fonamentat la redacció de <I style="mso-bidi-font-style: normal">best sellers</I> mundials com ara <I style="mso-bidi-font-style: normal">L’enigma sagrat</I> o <I style="mso-bidi-font-style: normal">El codi Da Vinci</I>, que han popularitzat la literatura de temàtica esotèrica.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Aquest enigma també li ha servit a l’autor d’<I style="mso-bidi-font-style: normal">El tudó i la pedra</I> per bastir la novel·la, en la qual vol donar resposta a un seguit d’interrogants que barregen la història i la llegenda, com, per exemple, per què va ser l’orde del Temple la que va tenir cura de l’educació del futur rei Jaume I; i per què quan, ja rei, el monarca emprèn una croada a Jerusalem que no té el suport de Roma però sí dels templers, que sí devien obediència al Papa. Trevillac també explora en la novel·la la relació entre els càtars i els templers i entre els frares-cavallers, defensors i dipositaris del sant Greal, i els comtes-reis de la corona d’Aragó, que no necessitaven ser ungits per Roma per poder regnar: “No és la nostra intenció rebre la corona en nom de l’Església, ni per ella, ni molt menys encara contra ella”, era l’ambigu jurament dels reis catalans quan accedien al càrrec i que la novel·la recull en diversos passatges. Trevillac destaca que en el capítol de misteris hi ha també la simbologia de la vestimenta i els objectes dels reis d’aquella dinastia, tan diferent de la dels sobirans de Castella o d’altres països. Reis que també lluïen una barba “que recorda poderosament la figura de Crist”.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">L’autor ha afegit a l’obra un epíleg amb una completa cronologia i una encara més detallada genealogia que ajuden el lector a seguir els entrellats de la història, per la qual desfilen un seguit de personatges reals, com Arnau de Vilanova, Ramon Llull, Dant Alighieri, Elionor d’Aquitània, Ricard Cor de Lleó i, naturalment, els reis i infants del Casal de Barcelona. També hi apareix l’abat Gener de Santes Creus, que Trevillac presenta aquí com a descendent també de la nissaga del Greal. Un pròleg de l’historiador Ezequiel Gort centra el moment històric de la novel·la i separa ficció i realitat. Per Arnau de Trevillac, el moment històric i el lloc geogràfic d’<I style="mso-bidi-font-style: normal">El tudó i la pedra</I> abasten un seguit de fenòmens excepcionals (“naixement de la lírica, l’eclosió de la cavalleria, el catarisme o el paper insòlit, per important, de la dona noble”) que si no haguessin desaparegut, o no haguessin estat anorreats, segons els casos, “haurien fet que Europa fos diferent”.</p>
<HR id=null></SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><STRONG><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">“EL TUDÓ I LA PEDRA”, UN MOMENT CRUCIAL DE LA HISTÒRIA DE CATALUNYA NOVEL·LAT PEL REUSENC ANÒNIM ARNAU DE TREVILLAC</SPAN></STRONG></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><STRONG><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">ESPAIS 7<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Reus (16 al 22 d’abril del 2007)</SPAN><br />
</STRONG></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA"><STRONG></p>
<p></STRONG></SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">La novel·la històrica és un gènere que combina la ficció amb elements històrics reals. L’atracció per imaginar-se què hauria passat en determinat context autèntic si s’hi introdueixen segons quins ingredients inventats per l’autor ha estat sempre molt forta tant per escriptors com per a lectors, raó per la qual aquesta literatura ha abundat força.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Tot sembla indicar que això es dóna en una de les novetats que l’editorial reusenca Pragma anuncia per aquest Sant Jordi: “El tudó i la pedra. L’enigma de la sang reial del Casal de Barcelona”, signat per un misteriós Arnau de Trevillac. De fet, es tracta del pseudònim d’un autor reusenc que prefereix romandre a l’ombra i que, en tot cas, el llibre ens presenta com algú que de jove va voler reprendre la perduda tradició familiar de fer-se militar, però que hi va haver de renunciar per incompatibilitat amb la ideologia imperant a les forces armades.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">Reintegrat a la vida civil i mentre cursava els estudis de Filosofia i Lletres, es va afiliar a un partit polític clandestí i hi va militar activament fins després –tot just fins després- d’haver-se pogut tornar a celebrar unes eleccions democràtiques. Guionista, realitzador i productor, així com professor universitari, ha col·laborat en diversos mitjans de comunicació i també ha publicat diversos llibres de temàtica medieval. Ara –segueix informant-nos el llibre-, “apartat del món, es dedica bàsicament a la pràctica de l’equitació interna”.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: CA">“El tudó i la pedra” és la primera obra narrativa d’Arnau de Trevillac. Narra un seguit de fets situats als segles XII i XIII decisius per a la trajectòria posterior de Catalunya i Occitània, tot desenvolupant una història que parteix de la sortida a la llum d’uns antics papirs que podrien demostrar que la relació que hi va haver entre Jesús i Judes no va ser tal com els Evangelis canònics diuen que va ser.<o:p></o:p></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: CA; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Quina relació hi havia entre els primitius cristians gnòstics i els albigesos? Per què els templers no van actuar contra els càtars durant la croada que es va predicar contra ells? Per què Pere el catòlic d’Aragó, defensant-los, va haver d’anar a morir a Muret? Per què va ser precisament l’orde del Temple qui va tenir cura de l’educació del seu fill, Jaume el Conqueridor, i per què el va recolzar després en el seu intent frustrat de convertir-se també en rei de Jerusalem? I moltes altres qüestions més que l’autor descobreix a la novel·la.</SPAN></FONT></SPAN></p>
<HR id=null>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Título:</FONT></SPAN></STRONG><B style="mso-bidi-font-weight: normal"> </B><I style="mso-bidi-font-style: normal">LA TORCAZ Y LA PIEDRA</I><B style="mso-bidi-font-weight: normal"><o:p></o:p></B></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Autor:<B style="mso-bidi-font-weight: normal"> </B></FONT></SPAN></STRONG>Arnau de Trevillac<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Género:</FONT></SPAN></STRONG><B style="mso-bidi-font-weight: normal"> </B>Novela histórica<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Publicada (en su versión original en catalán) por:</FONT></SPAN></STRONG></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></STRONG></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></STRONG></FONT></SPAN></p>
<p><FONT face="Times New Roman"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt">PRAGMA GENERAL D’EDICIONS, S.L.<o:p></o:p></SPAN></FONT><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">REUS, España (2007)<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">ISBN: 84-934952-6-3/978-84-934952-6-8 <o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></p>
<p><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></STRONG></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Tema:</FONT></SPAN></STRONG> Una reflexión sobre la vida, el poder y el conocimiento, situada en el marco histórico, irrepetible, del País de los Trovadores.<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Marco histórico:</FONT></SPAN></STRONG><B style="mso-bidi-font-weight: normal"> </B><SPAN style="LETTER-SPACING: -0.15pt">A lo largo de la historia de la humanidad se han dado algunos momentos, muy puntuales, en los que la posibilidad de recuperar el legendario paraíso original perdido se ha convertido en un ideal, no solo deseable, sino incluso posible. Uno de dichos momentos, no hay duda, se produjo durante los primeros siglos del segundo milenio y en un lugar, en un país, que tenía como eje vertebrador la cordillera de los Pirineos. En el antiguo País de los Trovadores, asomado aún a la luz del Mediterráneo, pero dividido ahora entre Francia y España, hubo un tiempo en el que la ética de la Caballería, el amor cortés, la música, la poesía y la demanda del Santo Grial se habían fundido y convertido en un único y mismo ideal. Pero aquel sueño de luz y libertad que habría de inspirar las más bellas canciones de amor que jamás se habían cantado, se desvaneció al igual que se desvanecen los sueños. Leonor de Aquitania, Ricardo Corazón de León, Adelaida de Tolosa, Ramón<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>Roger de Carcassona, Esclarmonda de Foix, Pedro el Católico de Aragón, los San Geli… La hoguera del fuego purificador lo quemó todo, todo y a todos, incluso en muchos casos su recuerdo. “Matad-los a todos –dicen las crónicas que ordenó el legado pontificio a sus cruzados, antes de entras estos en Besiers-, a cátaros y a católicos, que Dios ya reconocerá a los suyos.” Desde entonces, los trovadores de la historia han tenido que volver a cantar <I style="mso-bidi-font-style: normal">clos</I>, es decir, ocultos, encerrados, escondidos. El recuerdo de aquella, entonces, posible futura Europa, tan diferente de la que luego nos ha habría de legar la historia, el recuerdo de aquel proyecto de una Europa aun en ciernes, pero que en realidad existió, ha desaparecido, se ha fundido, acaso ya para siempre. Pero pese a ello, existen un tipo de sueños a los que el ser humano jamás podrá renunciar...<o:p></o:p></SPAN></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Argumento: </FONT></SPAN></STRONG>Cuatro generaciones de una misma familia de maestros picapedreros: <I style="mso-bidi-font-style: normal">Pere de Montserrat</I> y sus hijos, los hermanos gemelos <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume Montserrat</I><SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>y <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, y el hijo y nieto de este último, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume de Santes Creus</I> y Gener, respectivamente, se convierten en testimonios directos de una época histórica intensa y convulsa y, sin ellos pretenderlo ni quererlo, casi que también en destacados protagonistas de la misma. <o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Historia:</FONT></SPAN></STRONG> La trama principal de la novela se desarrolla en el tiempo que transcurre entre la muerte del rey Alfonso III de Aragón (II de Cataluña), acaecida en 1291, y la disolución de la orden del Temple, en 1312. Los hechos más significativos son los siguientes: Celestino V renuncia a la tiara pontificia (1294); firma de la paz de Anagni (1295), bajo el patrocinio del papa Bonifacio VIII, entre la monarquía francesa y los angevinos, de un lado, y el rey Jaume II de Aragón, del otro; el pontífice publica <I style="mso-bidi-font-style: normal">Clerecis Laicos</I> (1300) y <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ausculta Fili</I> (1301), contra Felipe IV el Hermoso; el rey francés convoca, contra el poder temporal de Bonifacio VIII, los estados generales (1302), y éste responde con una nueva encíclica, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Unam Sanctam</I>; también, el mismo año, Dante Alighieri es condenado a muerte en rebeldía; agentes del rey de Francia atentan en Anagni contra el papa (1303), que morirá poco después; Arnau de Vilanova, que había intentado convencer al nuevo pontífice, Benedicto XI, de la necesidad de reformar la Iglesia, es acusado de la su muerte, ocurrida en extrañas circunstancias (1304); Clemente V, sucesor del anterior, traslada la Santa Sede a Aviñón (1305); dicho papa recibe una embajada del emperador Wedem Ara’ad de Etiopía (1306); todos los templarios de Francia son aprendidos en una sola noche (1307); el papa publica <I style="mso-bidi-font-style: normal">Vox in Excelso</I>, que condena a la orden del Temple (1312), y Dante, este mismo año, la primera parte de su <I style="mso-bidi-font-style: normal">Divina Commedia</I>. Pero la historia propiamente dicha de la novela empieza mucho antes, en 1053, año en el que nacieron los hermanos gemelos Ramón Berenguer II Cap de Estopa y Berenguer Ramón II el Fratricida, hijos del conde Ramón Berenguer I el Viejo de Barcelona. Cap d’Estopa murió asesinado y su hermano, el Fratricida, culpado de su muerte, se vio obligado a someterse a un Juicio de Dios. Ramón Berenguer IV, nieto del conde asesinado, fue padre de Alfonso II de Aragón (I de Cataluña) y, en la novela, de un supuesto hermano gemelo de éste, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Pere de Montserrat</I>, que fue apartado de la Corte para que la historia no se repitiera. Sus dos hijos, también gemelos, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I> y <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume Montserrat</I>, viven su infancia en Occitania, en la época dorada del País de los Trovadores. Después, uno de ellos se traslada a Santiago de Compostela y el otro sigue a Ricardo Corazón de León a Tierra Santa. Cuando el segundo regresa, sus padres ya han muerto y su hermano, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, se ha instalado en Cataluña, donde trabaja como maestro aparejador de sillares en la construcción del monasterio de Santes Creus. De manera que el excruzado se dirige también hacia allí. Al cabo de un tiempo, un enfrentamiento con dom Arnau Almaric, abad de Poblet, obliga a los dos hermanos a regresar con sus respectivas familias de nuevo a su país. Pero el mundo de su infancia ya ha desaparecido y ellos deben convertirse en testigos y víctimas de la cruzada predicada por Roma contra los cátaros. <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, su esposa y su cuñada mueren en el saqueo de<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>Besiers y <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume Montserrat</I>, posteriormente, en la batalla de Muret. <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume de Santes Creus</I>, hijo de <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, participa en la defensa de Montsegur y en la rendición del castillo de Querbus, los últimos reductos de los cátados de Occitania. De regreso a Cataluña, encuentra a Gener en el monasterio de Cuixà y ambos deciden luego continuar juntos el<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>camino de retorno a Santes Creus. En el transcurso del viaje, una tormenta los sorprende en la montaña de Montserrat, el Castillo del Grial, y se ven forzados a compartir el improvisado refugio que una cabaña les ofrece con Arnau de Vilanova, por aquel entonces estudiante de medicina en la Escuela de Física de Montpellier, Ramon Llull, senescal del infante Jaime de Mallorca, y el infante Pedro, hermano del anterior. A partir de aquel encuentro fortuito, cada uno de los cuatro jóvenes presentes en él deberá seguir su propio camino. Caminos diferentes que se cruzaran en diferentes momentos: el infante Pedro habría de convertirse en el rey Pedro III de Aragón (II de Cataluña), así como en rey también de Sicilia; Ramon Llull, autor de <I style="mso-bidi-font-style: normal">l’Art de trobar la veritat</I>, en uno de los hombres más sabios e influyentes de su tiempo; Arnau de Vilanova, en médico de papas y reyes, y en el líder de los franciscanos espirituales, y Gener, el más modesto de todos, en uno de los grandes abades constructores de Santes Creus.<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Trama:</FONT></SPAN></STRONG> Después de la sospechosa muerte del joven rey Alfonso III de Aragón (II de Cataluña), ocurrida en Barcelona muy pocos días antes de haberse podido celebrar allí su matrimonio con la princesa Leonor Plantagenet de Inglaterra, el Gran Consejo del Priorato se reúne en la Casa del Temple de dicha ciudad. Uno de sus miembros, el médico Arnau de Vilanova, recibe el encargo de visitar a dom Gener, convertido ya en abad de Santes Creus. Una vez llegado al monasterio, el mensajero del Priorato muestra al padre abad un medallón que había sido del difunto rey, y que desde hacía varias generaciones pertenecía a la Casa de Barcelona. Gener se sorprende, pues él posee uno prácticamente idéntico. El médico cuenta seguidamente al padre abad la historia de aquellos dos medallones, que el Conde Ramón Berenguer I el Viejo de Barcelona había encargado en el pasado para sus dos hijo gemelos; una historia que es al mismo tiempo la historia de su propia familia, de la de Gener, poseedora del otro medallón. Luego y en nombre del Priorato, Arnau le hace una proposición. El muy confuso y desconcertado abad pide al mensajero y viejo amigo suyo, ante de poder darle una respuesta definitiva, unos días de reflexión. El físico se retira, pues, a la Casa del Temple de Vilanova de Cubelles. Desde allí tiene tiempo de rememorar la circunstancia en la que ambos se conocieron en Montserrat, analizar los hechos históricos acaecidos en el país y en su propia vida desde aquel entonces, y plantearse incluso la bondad y la conveniencia de la misión que le ha sido encomendada. De regreso a Santes Creus, Gener le comunica que no puede aceptar la tentadora oferta del Priorato. La historia sigue su curso inexorable: después de haberse entrevistado con Ramon Llull, Celestino V renuncia a la tiara pontificia, mientras que aquel lo hace como gran maestres del Priorato; Jaime II, convertido en rey de la Corona de Aragón, pacta con el papa Bonifacio VIII; Dante, que podría ser el depositario del anillo que Ramon Llull entregara al único papa que ha dimitido a lo largo de toda la historia de la Iglesia católica, es condenado a muerte, pero puede escapar; poco después, Arnau de Vilanova es acusado de intentar envenenar al sucesor de Bonifacio VIII, Benedicto XI, cosa que nadie puede probar; Clemente V, sucesor del anterior, traslada la Santa Sede a Aviñón y disuelve la orden del Temple. El anillo del gran maestre del Priorato va a parar, seguramente, a manos de Edouard de Bar, hijo de Henri de Bar y de Leonor de Inglaterra; es decir, de la princesa Plantagenet que no pudo en su día contraer<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>matrimonio con el rey Alfonso de Aragón, heredero de la Casa de Barcelona, y unir así en una misma dinastía las dos ramas troncales más importantes y significativas de la Sangre Real.<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">Personajes:</FONT></SPAN></STRONG><B style="mso-bidi-font-weight: normal"> </B>Con <I style="mso-bidi-font-style: normal">Pere de Montserrat</I> da comienzo, en Tolosa de Languedoc, la saga de maestros constructores, que a través de generaciones y por mediación del camino del trabajo, de la creación, intentan acceder al conocimiento. Sus hijos, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume Montserrat</I> y <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, siguen su misma senda, si bien el primero de ellos, durante su juventud y al servicio del rey Ricardo I Corazón de León de Inglaterra, participa en la Tercera Cruzada y comparte luego con él su cautiverio. <I style="mso-bidi-font-style: normal">Jaume de Santes Creus</I>, hijo de <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago</I>, lucha al lado de los cátaros contra los cruzados de Roma, para retomar de mayor, desengañado también del camino de las armas, al camino del trabajo. Gener, probable hijo del anterior sin ni él ni su padre saberlo, se decide después de la muerte de éste por el camino de la renuncia, pero acaba sus días haciendo la función de picapedrero en el monasterio del que había sido abad. Estos tres caminos: el del trabajo, el de la acción y el de la renuncia, son ejemplarizados también por otros personajes históricos que aparecen, con mayor o menor protagonismo, en la novela. Así el maestro Mateo, el artífice del Pórtico de la Gloria, de Santiago de Compostela, se convierte en la persona que enseña a <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ramon de Santiago </I>el arte oculto del oficio de los constructores; Ricardo Corazón de León, y los reyes de Aragón Pedro II (I de Cataluña), Jaime I y Pedro III (II), en paradigmas del camino iniciático del caballero, y Ramon Llull, en el del místico. Arnau de Vilanova acaba siguiendo también este mismo camino, el de la renuncia, pero después de haber dedicado prácticamente toda su vida a penetrar en los últimos arcanos del Arte Magna y a seguir los dictados de la reflexión y de la razón; es decir, el camino del filósofo.<br />
<HR id=null></FONT></SPAN><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">FRAGMENTOS DEL INFORME EDITORIAL HECHO POR JOSEP TARRAGONA I CASTELLS (crítico literario):<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
</STRONG></FONT></SPAN><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">“En síntesis, el libro es un intento bastante logrado de poner en un mismo saco la búsqueda del Santo Grial, los templarios, los cátaros, la cábala judía y los orígenes del cristianismo –todos ellos, temas recurrentes pero de rabiosa actualidad gracias al boom editorial de <I style="mso-bidi-font-style: normal">El código Da Vinci</I>-, aliñados con una curiosa historia en la que intervienen personajes tan famosos como Ramon Llull, Arnau de Vilanova, Dante Alighieri o los condes-reyes de la Casa de Barcelona…”<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">“El paralelismo con el planteamiento de <I style="mso-bidi-font-style: normal">El código Da Vinci</I> o <I style="mso-bidi-font-style: normal">El último</I> <I style="mso-bidi-font-style: normal">merovingio</I> resulta, pues, bastante evidente, pero aquí se acaba. Mientras que los autores de dichas novelas optan por el recurso de desarrollar su argumento a partir de la actualidad, el autor de la obra que nos ocupa ha preferido situar toda la acción <I style="mso-bidi-font-style: normal">in illo tempore</I>. Aquí no hay policías, ni curas, ni detectives, ni miembros del Opus Dei buscando cálices escondidos o descendientes de dinastías bíblicas, sino una historia más o menos lineal con personajes de la misma época. En este sentido hay que destacar la presencia de maestros constructores y picapedreros conectada con el argumento central de la novela –en realidad, ellos son el hilo conductor de la misma- que sirve para proveerla del último elemento místico y medieval del que aún no habíamos hablado: el mundo esotérico de los constructores de edificios religiosos en la edad media. Es decir, los antecedentes de los francmasones. Con esta referencia a <I style="mso-bidi-font-style: normal">Los pilares de la tierra</I> se cerraría el círculo de referentes del libro, y con eso no quiero decir que sea una copia mal hecha de novelas de éxito. Muy al contrario, pues si algo le sobra al texto presente es rigor y originalidad, cosas que muy a menudo se encuentran a faltar en la literatura anglosajona actual.”<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">“Esta novela contiene <I style="mso-bidi-font-style: normal">a priori</I> todos los ingredientes para ser un éxito comercial (…) La base es muy comercial y el trabajo de documentación llevado a cabo por el autor garantiza un texto sólido y sin fisuras…” <o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<HR id=null><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"><STRONG><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">FRAGMENTOS DEL PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN REDACTADO POR EZEQUIEL GORT (Doctor en Historia y Archivero municipal de Reus):</FONT></SPAN><B style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></B></p>
<p></STRONG></FONT></SPAN>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">“Cataluña y Occitania, desde mediados del siglo XII hasta bien entrado el XIV, vivieron un momento trascendental de su historia, de rompimiento y de cambio, con unos hechos importantísimos que siempre resulta oportuno recordar, como la derrota occitana o la expansión (posterior) catalana-aragonesa, pero también, en un ámbito más amplio, la formación-desaparición de nuevas formas de espiritualidad, las cruzadas y la actuación de las órdenes militares, como el Temple, sin olvidar que esta es también la época de las catedrales, de las grandes construcciones, entre tantos otros aspectos remarcables.<o:p></o:p></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">El presente libro, <I style="mso-bidi-font-style: normal">La torcaz y la piedra</I>, se enmarca en este momento histórico y sigue estos y otros de los grandes hechos mientras sitúa la acción concreta alrededor de la vida y de las vicisitudes de cuatro generaciones de maestros constructores.”<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><FONT face="Times New Roman">“Por eso veremos desfilar por las páginas del libro toda una serie de personajes reales, todos ellos con distinto grado de protagonismo, como, entre muchos otros, Arnau de Vilanova, Ramon Llull, Dante, Bernat Deliciós, Domingo de Guzmán, Esclarmonda de Foix, Adelaida de Tolosa, Berenguer de Cardona, Ricardo Corazón de León, Leonor de Aquitania, el papa Celestino V (…) Puede sorprender, de entrada, una concentración tan variada de personajes formando parte de una misma narración, todos ellos, no obstante, tienen un encaje perfecto en la obra.”<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt"><o:p><FONT face="Times New Roman"></FONT></o:p></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=ES style="FONT-SIZE: 14pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">“Arnau de Trevillac, en las siguientes páginas y a través de la trama novelesca, hace una reflexión sobre la vida, el conocimiento y el poder, y la sitúa en el marco de un momento histórico clave para Cataluña y Occitania. El mismo título de la obra, <I style="mso-bidi-font-style: normal">La torcaz y la piedra</I>, es suficientemente representativo (…) Es, por supuesto, un título simbólico que nos invita a la reflexión.”</SPAN><br />
<HR id=null>
</P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></HR></HR></HR></HR></HR>]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/25/el-tudo-i-pedra#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>SER MILITAR, ARA I AQUÍ</title>
<link>http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/12/ser-militar-ara-i-aqui</link>
<pubDate>2007-05-12T18:19:39+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">EL PERIÓDICO DE CATALUNYA<o:p></o:p></FONT></SPAN>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Barcelona (20 de gener del 2006)</FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN><br />
<SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Ser militar no ha estat mai una feina fàcil. Ni fàcil ni, tampoc, agraïda. I menys encara a Espanya i durant els darrers segles, que han estat marcats per tot un seguit de conflictes bèl·lics interns. Els nostres militars ni tan sols no tenen el consol de dir allò que d’ells mateixos diuen els militars europeus: que en èpoques de pau se senten una mica més discriminats i incompresos del que s’haurien de sentir, i en èpoques de guerra, potser fins i tot una mica massa falsament admirats i afalagats. Entre els nostres, entre nosaltres, això ja fa molts anys que no és així. I no és així, bàsicament, per un motiu prou important: les darreres guerres en les que els nostres militars han participat d’una manera significativa han estat o bé guerres civils o bé guerres colonials. Aquestes darreres les han perdudes totes i les altres només les han guanyades una part dels espanyols; és a dir, que uns altres, per força, les han hagut de perdre. Els militars que van triar bé –és un dir- foren admirats d’allò més per mitja Espanya, però menyspreats alhora, també d’allò més, per l’altra mitja. Dels que no van triar bé, ni se’n parla. Han, senzillament, desaparegut de la història. Això explica, potser, que el darrer general que va ser admirat per tothom fos Prim. Un militar, per cert, que també va haver d’acabar força malament. No, no és pas fàcil, ser militar.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Avui en dia Espanya és una democràcia, més o menys homologable amb la dels nostres veïns, amb els que estem intentant crear tots junts la Unió Europea, i militarment forma part de la gran aliança occidental. Tot i amb <SPAN style="mso-spacerun: yes"></SPAN>això, ser militar encara no és fàcil. Les nostres forces armades, després de generacions senceres d’estar al servei de la reacció, s’han hagut d’adaptar a una cultura que els hi era més aviat estranya. I ho han hagut de fer corre-cuita, sense temps de pair moltes coses i sentint-se massa sovint, els seus components, no entesos ben bé del tot o fins i tot potser pressionats en excés per una part o altra de la societat civil.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Si parlen, perquè parlen, i si no ho fan, perquè callen. Sempre hi ha d’haver algú que, facin el que facin, s’ha de sentir ofès o agreujat. El tinent general Mena ha fet unes declaracions que, d’una part, li han representat l’arrest i la destitució fulminant. De l’altra, però, una pancarta de recolzament exhibida en un estadi de futbol, i el suport incondicional d’una autoproclamada Asociación de Militares Españoles (AME). El president de la qual, el coronel retirat Conde, opina que un membre de les forces armades està obligat a incomplir, per obediència indeguda, les ordres dels seus superiors contràries a la Constitució, i ens fa encara la següent reflexió: “<I style="mso-bidi-font-style: normal">Qué pasaría en esta nación si de repente tramposamente cambian la Constitución y empieza a dar órdenes un Gobierno así? Entonces el militar tendría obligatoriamente que incumplirlas</I>.” I sense parar esment en el fet d’especificar qui hauria de decidir-ho, això de si el canvi ha estat trampós o no, diu el que diu i es queda tan ample, l’home!<o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">A ell i a tots els que encara pensen com ell, potser se’ls haurien de fer algunes reflexions. Primera, quan no hi havia encara Constitució, aquí, a quina mena de legalitat constitucional servien, ells? Ho és que aleshores no n’hi havia, d’obediència indeguda? Segona, si no els agrada com van les coses –que tot el seu dret hi tenen, naturalment- per què no pleguen –els que estan en actiu- i se’n van a casa seva? Què els fa pensar que ells poden convertir-se alhora en jutges i part; és a dir, decidir què és constitucional i què no ho és? A quina mena de joc estan jugant, ells i els qui ells tenen al seu darrera?</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Què els fa pensar que ells s’estimen més aquest país, que també és el nostre, que no pas nosaltres? Què els fa pensar que ells, més que no pas nosaltres i les nostres institucions –que ells han jurat pel seu honor defensar-, tenen una visió i un criteri més encertat de les coses?</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">I aquest és, en definitiva, el mal. Que ells es pensen, segueixen pensant-se, que encara són, potser per exprés mandat diví –altrament no s’entendria- els amos de tots nosaltres.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Ser militar és una activitat humana tan digna –que no més- com moltes altres. Com ara ser professor o escombriaire, posem per cas. El que passa, però, és que quan a un professor o a un escombriaire no li agrada allò que li fan fer, plega. Plega, se’n va a casa i es busca la vida. I aquí no passa res, que tothom té el dret de no haver de fer les coses per força, a contracor. De manera que quan algú s’adjudica el dret de no ser com els altres –anar-se’n a casa i buscar-se la vida-, potser s’hauria de pensar, seriosament, en obligar-lo d’alguna manera a fer-ho. I en el cas dels militars en actiu encara més. La defensa –la nostra defensa, la de tots- hauria d’estar –i no hi ha dubte que n’està, majoritàriament- en mans d’homes dignes que de manera voluntària acceptin els reptes, tots els reptes, que això els pugui representar. Perquè això, que no pas cap altra cosa, és ser militar: entendre el poder com un acte de servei, mai, en cap cas, com un privilegi de classe, càrrec, casta o condició. I si encara hi ha gent que no ho vol o no ho pot entendre així, això –que potser fins i tot els seus motius deuen tenir-, doncs ja se sap, que ells pensin el que vulguin... però des de casa seva.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">El tinent general Mena, es veu que diuen els qui l’han tractat, és una bona persona, i respectuós. I ara, sembla ser, li sap prou de greu el que ha passat arran de les seves declaracions. Tothom es pot equivocar, tothom. I és per això que, en darrera instància, no és bo –ni seria just, potser- fer més llenya de la que s’hagi de fer. Tothom té dret, a nivell personal, a pensar el que vulgui. No obstant això, la defensa de casa nostra és una cosa tan important, per a tots plegats –fins i tot per a ell o per a ells mateixos-, que no pot estar, de cap manera, en mans de segons quina mena de persones. No tothom pot ser, sempre i en qualsevol circumstància i situació, un bon professor o un bon escombriaire, de la mateixa manera –els temps canvien- que no tothom pot ser, sempre i en qualsevol situació, posem per cas, un bon militar. Lawrence d’Aràbia –que no hi ha dubte que en determinades circumstàncies va ser un molt bon militar- ja ho va dir, que les persones que fan una revolució normalment no serveixen, després, per tal de poder-la administrar. Potser aquí, amb la transició a la democràcia, ens ha passat una mica això mateix, i encara no ens n’hem volgut adonar ben bé del tot, ni nosaltres ni ells.</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"><o:p></o:p></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman">Ser militar, en essència, vol dir estar disposat a matar i a morir. Però no, evidentment, a qualsevol preu i al servei de qualsevol causa; no. Ser militar, en democràcia, vol dir exercir una determinada parcel·la de poder al servei del bé comú, de tots i de tothom, o, dit altrament, renunciar de totes totes a exercir el poder que la societat civil els ha confiat al servei d’un privilegi, de qualsevol mena de privilegi. Això és o seria ser militar. Però també seria, de ben segur, una altra cosa: fer-ho d’acord amb la pròpia consciència. Calderón de la Barca deia, referint-se a l’ofici dels militars, que era una religió d’homes honrats. Deia igualment que entre els militars l’honor més gran era obeir. Però ull! Obeir a qui? “<I style="mso-bidi-font-style: normal">Al rey</I> –també va deixar escrit- <I style="mso-bidi-font-style: normal">vida y hacienda he de dar, pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios</I>.”</FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"><FONT face="Times New Roman"></FONT></SPAN></p>
<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; mso-ansi-language: CA"></SPAN><SPAN lang=CA style="FONT-SIZE: 14pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: CA; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Aleshores, vistes així les coses, com és possible que entre nosaltres encara hi hagi persones que es pensin que segueixen sent els amos del país i que, si no els agrada allò que els altres decidim, doncs que enlloc de retirar-se ens volen imposar per força els seus criteris? I és clar, mentre que nosaltres –els altres- els ho permetem, ells seguiran jugant aquesta mena de joc absurd, injust i perillós, i implicant-hi els militars que s’hi deixin implicar. La democràcia no és que tingui el dret, és que té l’obligació, de defensar-se’n, d’aquesta mena de gent. Que ningú no se’n recorda ja, que el tinent coronel Tejero havia jurat lleialtat a la Constitució? O que el general Franco, també pel seu honor, havia jurat fidelitat a la República? I que tampoc ningú no se’n recorda ja, que ells dos tots sols, sense algú al seu darrera, mai no s’haguessin pronunciat? Això és una cosa que ningú no hauria d’oblidar però, menys que ningú, els nostres actuals militars. Només d’aquesta manera l’abisme que –per història- separa encara a militars i civils es podria tornar finalment –que ja seria hora- més compartívol per a tots plegats. Amb aquest record ben present i, des de l’altre costat, renunciant també, honestament, a seguir omplint-los més el pap amb perills inexistents i enemics imaginaris, respectant la seva funció –que prou digna que és-, i admetent, finalment, que tothom –fins i tot un tinent general- es pot algun dia equivocar. Els errors, no hi ha dubte –i més a l’exèrcit- s’han de corregir d’immediat. Però sense haver per això de caure, ni en la desqualificació personal de qui no pensa com nosaltres pensem –encara que s’hagi equivocat-, ni en el vell i improductiu parany de tornar a confondre de nou el tot per la part.</SPAN></p>
</P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P></P>]]></content:encoded>
<comments>
http://arnau-de-trevillac.lacoctelera.net/post/2007/05/12/ser-militar-ara-i-aqui#comentarios
</comments>
</item>
 
</channel>
</rss>
